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sábado, enero 18, 2014

Déprimé ~

Algún día esto no será una fotografía, sino un reflejo, un crudo reflejo.

Me tiemblan la manos.
Estoy débil.
Apenas puedo sostener el cigarrillo y escribir a la vez.
Mis piernas tiritan, la ácides me destruye lentamente desde el fondo de mis entrañas.
& extrañamente, me siento mejor que nunca.

Solo quiero recostarme, mirar el techo por unos segundos y que el sueño se encargue del resto.
Olvidar, y solo sentir, es lo que más deseo.
Si escribo es para perpetuar este momento.
Para recordar lo bien que se siente y no volver a caer.
Lo más extraño de todo, es que estuve todo el día en la cocina.
Así es.
Me levante a las 10, desayune no más de 150 kcal.
De colación consumí medio yogur de 60 kcal 
Hice el almuerzo para la familia, y me hice una tortilla de unas 300 kcal.
De la cual solo comí la mitad.
Más un par de ensaladas que en conjunto no superaban las 20 kcal.
Y por la tarde, comí otro trozo que no eran más de 30 kcal.
"Debes comer cada dos horas."
Retumba en mi mente la frase del medico.
Pues así lo hice.

Total: 380 kcal.
Suena bastante, pero al parecer mi cuerpo exige más. Y no se lo daré.
No te lo mereces.

La idea? No superar las 500.
Si, subí, antes eran 200, pero no provocaba más que uno tras otro atracón.

Ayer fui al medico.
No, no estoy embarazada. Lo pensé, pero no, son solo mis enfermedades en movimiento las que no me permiten menstruar.
Me medicaron, una pastilla para la felicidad, una para evitar otra enfermedad más, y los anticonceptivos.
Mi peso? pues al parecer en el medico subo 3 kilos, pero prefiero guiarme por él. 
Es más... tortura psicologica. 
Así es más divertido.

Un buen día. 
Ví a mi prima, lloró.
La consolé.
La abracé.
La extrañaré estos días.
Tranquila, todo estará bien, ya verás. Lo conseguirás...

No puedo escribir más. ... 

miércoles, enero 08, 2014

Égoïste ~


Una vez más, la ira y el ego me consumen.
Como la maldita narcisista que siempre he sido.
El mundo debería girar en torno a mi, a mi felicidad, pero nuevamente el destino me escupe en el rostro sin piedad.

Cuando vas a aprender.
Jamás.

Me carcome lenta y dolorosamente el sentimiento cruel de la soledad absoluta, la envidia.
Por eso jamás serás perfecta, por eso jamás seré perfecta, por eso jamás podremos ser perfectas.
Las discusiones comienzan y los cigarrillos se consumen más y más de prisa, sin darme el tiempo necesario para saborearlos o pensar.
No puedo pensar.
Solo sentir, como la bestia carnal que soy.
Que somos.

Mi egolatría llega a tal punto de tener que escribir mis pesares sin que nada más me importe.
Por que nada más me importa en estos momentos.
¿Debería importarnos?
No.

Todo a mi alrededor es un caos, las vidas ajenas me perturban lo suficiente como para tratar de darles solución. Y yo  . . . aquí.
Sin problemas, solo asuntos superficiales, y torturándome por ellos.

Que miserable somos.
Que miserable eres.

Me siento sola y vacía.
Pero se que están allí, como voces lejanas las vidas que me rodean.
Y yo sorda, con la vista nublada por las lagrimas y la rabia.

Todo lo que haga siempre, SIEMPRE, estará mal, saldrá mal, de una u otra forma.
No importa cual sea el plan, siempre fracasará.
Preocupándome por el bienestar de todos, no hago más que esconder en el mismo baúl de siempre el pensamiento repetitivo.
Yo, yo, yo, yo . . . 
Por que es lo único que nos importa, es lo único que le importa.

Una guerra infinita, de insultos y discusiones sin finalidad aparente.
Es la manera particular de mis pensamientos, los cuales de vez en cuanto me gustaría entender.

Mi cuerpo tirita y no hace más que expenderse, crece, sin razón.
Ya ni se para que me esfuerzo.

Nadie nos valora.
Malagradecida.
Puede que si, puede que no sepa agradecer, pero quiero más. No me culpes por mi falta de conformismo, no es más que la respuesta a años de desvaloración.
No des escusas.

Las nauseas, otra vez.
Los dientes castañeteando.
Mis piernas tiritando.
Los pies fríos.

Te detesta maldito.
Ya no tiene sentido el esfuerzo constante.
Solo queremos, solo quiero, solo quiere . . . dormir y despertar en un día mejor.