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lunes, diciembre 08, 2014

Mentiras~


De vuelta al pasado.

Hoy no hay suficiente inspiración.
Solo odio, ira, rencor, pena.
Humillación.

Aun existe una pequeña luz, en las profundidades del olvido, que me hace creer, que me ayuda a creer que existe la bondad, la honestidad, la confianza, el cariño, el respeto... 
Aun te creo.
Aun creo en las palabras mudas que jamás has dicho, en esos suspiros que me gusta creer que conozco más que todo. Más que todos.
Aun tengo la ingenuidad de la niña que alguna vez fui. Que alguna vez creyó en ti.
La que confió con los ojos cerrados.
No importaba cuanto me lo repitieran, no importaba.
Seguía confiando en ti.

Y hasta hoy... juegas con ello.
Sin piedad.

¿Que te hice como para que fueras así conmigo?
Y sigo rogando que me digan que he hecho mal.

Con una sola frase eres capaz de enviarme al piso.
Cuestionarme la realidad.

Al parecer solo yo sigo en este juego.
Tal parece que decidiste retirarte hace tiempo ... . y hasta hoy no me había percatado.

Siento un dolor agudo en el pecho.
Que daría por decirte que todo es tu culpa.
Porque así es.
Simplemente... esta vez... es completamente tu responsabilidad.

¿No te detendrás verdad? No te detendrás hasta matarme en vida.
Hasta arrancarme hasta el ultimo de mis deseos.
Arrebatarme toda esperanza.
Hasta que me convenzas, en esta competencias de egos, que siempre tuviste la razón.
Que la humanidad simplemente es una mierda.
Eso querías que creyera.
Siempre lo repetías.
¿Y yo? Seguía esperando ganar.

¿Que me queda por hacer?
Podría quizás solo retirarme.

"Hasta ebrio soy irresistible"

¿Te suena parecido?
Estupidez humana, eso es lo que eres.
Eres el fiel reflejo de la bestialidad que odiabas.
No podría haberme sentido más utilizada.
Un simple recuerdo lo convertiste en tristeza irremediable.

Si, quizá yo dí el primer paso.
Y no te imaginas como me retuerce la idea de haberme detenido a tiempo.
¿Quieres verme llorar verdad?
Pues lo lograste.

Simplemente.... me rindo.

 ~ ♠

Mi cuerpo se transforma.
Se enancha.
Cuelga.
Se carcome por dentro.
Mi rostro se deforma.
Mis manos tiemblan.
Y lloro.

Solo puedo ver la realidad en ese espejo.
¿Lo logrado? 
A la mierda.
Solo quiero desaparecer.
Que mis huesos se los lleve el viento.
Desnutrirme.
Dar nauseas.
Eso quiero.

Mi cuerpo no merece piedad.
Ni mi alma perdón.
Simplemente me detesto.
Nauseas.
Solo nauseas.

lunes, agosto 25, 2014

Secret ~


En lo más profundo de mi ser, guardo este pequeño diamante. 

Lo tenía escondido en un pequeño cajón. El tiempo no perdona ni lo más bello, ni lo más querido. Solo pasa, tal como debe, como dueño & señor de la vida. 
Y sin quedar olvidado, mi pequeño secreto se cubrió de esperanzas perdidas, sueños rotos y almas olvidadas.
Pero hoy, sigue latiendo, pero hoy, lo sentí más que nunca.
El cuarto se ilumino, tal como lo hizo en aquel tiempo, se lleno de aquella inocencia que creí haber perdido.
Mi pequeño secreto, tan odiado y querido.

Si no lo digo es para que no se ensucie. 
El mudo lleno de juicios e inmundicias podría dañar aquel recuerdo que alimenta mi sonrisa cada mañana.
Lo guardaré, lo protegeré y jamás nadie lo sabrá.
Por que es solo mio, solo nuestro.

No vale la pena contar los días, porque se han transformado en semanas.
Que más da contar semanas, que ya han sido meses.
Estos meses forman años... 
Y cada vez más y más rápido, sin piedad. 

Supe que estaba allí, tal cual como lo guarde, cuando al leer lo que hace años era presente, mis ojos se llenaron de lagrimas sin sentido, y mis labios vibraban como queriendo soltar un grito.
Sentí el dolor tan intenso como antes, viví otra vez lo olvidado.

Olvidado jamás.
Querido siempre.

Se que tu ya no lo sientes.
Pero aquí esta más vivo que nunca.

El orgullo... ese ego.
El regalo que he cultivado como ningún otro.
Me impide abrir otra vez la herida.

Solo sigue fingiendo, te otorga poder.
El poder falso que te encanta. 
Los muros te cubren, el secreto se guarda. 

En lo más profundo, lo más obscuro, en aquel cajón que nadie mira, estará esperando.
Y aun que se que no tiene sentido, me da una sonrisa, un suspiro.
Estará esperando por ti.
Por aquel que jamás dará la vuelta.
Porque no hay a quien mirar atrás.

Somos invisibles a ojos de olvido.
Y ciegas a cariños deseados.


miércoles, febrero 12, 2014

Príncipe putrefacto & la princesa oculta ~




Y el castillo se derrumbo.
Las ironías retumban en mi cabeza, y las risas no se detienen.

Humillada.
Te lo dije.

Y es el primero en decirme que no debo confiar en la gente , y fue el primero en demostrarme con cientos de actos que no tenía sentido entregar todo por nada.

Tenías razón.
Eso diría , pero no.
No lo diré.

Me mentiste, me engañaste, te burlaste de mí. 
Pero no más.

Una sonrisa se escapa de mis labios al pensar que quizá es milésima vez que digo o pienso lo mismo.
Simplemente: Doy asco.

Debo asumir que un trozo de mi alma se obscureció. 
Ya no volveré, ni volverá a ser lo mismo.
Y eso espero con todas mis ansias , lo esperamos.
Si , las dos tomadas de las manos, dispuestas a salir y sonreír , pero no de la misma manera . No.
Jamás de la misma manera.

Nosotras cuidaremos, yo cuidaré.
Solo ella sabe cuidarme.
Por que ella lo sabe todo.
Por que ella esta, y estuvo allí.
Mi pequeño cofre, mi baúl de los secretos, aquel donde lo guardaba todo, ese mismo que llevo año protegiendo, me dominará.
Y eso espero.
La dejará salir , a la que me hizo tanto mal , tanto bien .
Cuidame de nuevo, te lo ruego.
Protegeme como antes, 
Solo tu , solo yo , solo nosotras sabemos como todo esto funciona. 
Y es que escribo para ti, desde mi, desde nosotras, para nosotras.
Ya no importa nada.
Solo nosotras y algunos.
Algunos . . .
Pésima palabra.
Suena a despecho, suena a desvalorización.
Solo nosotras y ellos.
Solo nosotras y los elegidos.
Solo nosotras ... y los que te aman de verdad.
Los que nos aman , así tal cual.

Algún día, hace un tiempo atrás, solía decir, que aquellos que en verdad importan , a los que llamas amigos , se cuentan con los dedos de las manos.
Pues debo corregir tal grosero error.
Se cuentan con los dedos . . .  de una sola mano.

¿Sola? No, sola no es la palabra.
¿Defraudada?¿Triste?¿Destruida?¿¡DERROTADA?! 
Jamás.
Solo caí.
Si , otra vez.
Pero ya se levantarme.
Y por primera vez tengo manos desde el cielo que me levantarán con ellos.
Y es que no derramaré más lagrimas.
No importará , no hablaré más.
Ni siquiera planeo narrar lo acontecido.
Solo diré que cuando creí que no podría ser más repugnante . . . Lo fue.
Pero no lloraré.
No llorarás.
No lloraremos.
Y con los dientes apretados , y los ojos aguados ,  me lo repito , me lo repites , una y otra vez , hasta que mis manos dejen de temblar.

Porque las dos compartimos un corazón, que hemos tratado de dividir por años .. . Ya veinte años .. 
Tratando de negar nuestra naturaleza, la índole de nuestra existencia.
Pero ya no más. 
Siempre seremos dos.
Dos más unidas que nunca.


Estas tres semanas han sido una verdadera tortura , ya no vale la pena ni recordarlas.
¿Y mi cumpleaños? 
Menos aun, lo detesto, siempre lo he hecho, desde pequeña, y la gente aun no logra comprenderlo. 
A la mierda.


Y con un cigarrillo en la mano . . . una sonrisa torcida y los ojos llorosos . . . Puedo decir, estamos bien.

Llegará arrastrandose .
No me importa.
Exacto.

Y es que así funciona con nosotras.


Y es que sola jamás lo hubiera logrado, por que secaron mis lagrimas antes que yo, porque me acompaño, por que . . . me escucho , por que me quiere, por que es lo mejor que me ha pasado en años. 
Gracias Q* ♦ Gracias por estar ahí. Te amo, de una forma que jamás imaginamos.



domingo, diciembre 29, 2013

Sexe ~


No me arrepiento de nada.

Mi cabeza esta más que revuelta, ni siquiera se si pueda escribir con la suficiente coherencia como para entender yo misma lo que hago . . .
Pero no te importa
Hace ya tres días volví a hablar con Él. 
SS*
Dije que no lo haría. Dije que resistiría. Juré ante mi misma que . . . no pasaría otra vez.
Solo mírate, no puedes dejar de sonreír. 
Hace un mes más o menos, se rindió la prueba de selección universitaria.
No, no tenía porque importarme. Ya estoy en la universidad, la rendí ya hace dos años.
Mira nada más como pasa el tiempo.
Pero me importó. 
¿Por qué?
Por Él.

Ayer se entregaron los resultados a los millones de estudiantes que realizaron el examen, pero solo me importaba uno.
Sí, solo uno.

Charlamos, estaba preocupado, el puntaje era bueno, pero no lo suficiente como para entrar a la carrera que deseaba ni en la universidad que esperaba. 
Todo le salió mal, se peleó con sus padres, no le hablaban, estaba preocupado, asustado, desconcertado, con la cabeza en mil partes.
Y entre YO.

Antes de todo eso, creo que debo explicar un poco la situación.

Hace ya cuatro años conocí a un niño.
Sí, era solo un niño.
Ambos teníamos apenas 16 años cumplidos hace no mucho.
Lo conocí de la manera más casual del universo.

"Vamos, vamos, vamos, acompañame, no seas mala, no puedo ir sola. Él irá con un amigo y yo debo llevar a alguien"

Claro, porque no llevarme a mi.
Siempre en el colegio fui la buena amiga, la gordita simpática, la excelente alumna, la hija ideal, el sueño de todo padre o hermano, la tímida, inteligente, de buenas notas. 
Si, quizá suene egocéntrico de mi parte, pero así era como.. TODOS ME VEÍAN.
No como eras...
¿Yo? Yo fingía ser feliz, yo deseaba ser perfecta, anhelaba ser completa.
Ya varios años desde eso . . . ¿no? Las cosas cambian . . .
El punto. 
Simplemente la chaperona ideal.
Fea, gorda, simpática, risueña, conversadora, pero ubicada.
IDEAL. 
Ella, mi amiga, alta, guapa, morena, delgada.

Y .. simplemente, lo conocí.
No me explayaré mucho, pero solo porque todo ese detalle ya lo he narrado más de una vez, y porque claro esta en About me.

Resumiendo la situación, fue mi primer novio, el amor de mi vida, mi primer hombre, lo fue todo.
Por tres años.
La relación fue hermosa.
Sí, tuvimos problemas.
Sí, no eramos perfectos.
Pero llego la tormenta.
Hace un año o más . . .  la relación se volvió intermitente.
Los errores volaban, las peleas abundaban, los engaños. . . si, también hubo engaños.
Y debo reconocer, que también las cague más de una vez, pero es que es un don, no todos lo tienen.
Terminamos, volvimos, terminamos, beso a una chica, volvimos, terminamos, estuvo con otra, bese a una chica, bese a mi mejor amigo, volvimos, beso a otra chica, terminamos, volvimos, terminamos, se dio al carrete y a las fiestas, enloquecí, volvimos, terminamos . . .
Cada una de esas situaciones son reales y largas de explicar, dolorosas muchas de ellas y hermosas otras.
Dios sabe que lo amabas, y lo amas. 
La ultima vez que terminamos . . . pues pasaron tan solo tres días, y se acostó con su ex. El odio, el rencor, la ira.
Me juré . Que no. Que no quería más, que no volvería a ocurrir. Lo juré.
Dije que no caería otra vez.
Que no me amaba.
Debo destacar también que la ultima vez que terminamos, pues me porte como una pendeja, lo trate peor que mierda, lo subí y lo baje con insultos y llantos.
Era uno de tus peores momentos.
Lo se, pero jamás será una excusa. 
Justo en ese momento, hace ya cuatro o cinco meses atrás, pasaba por una de mis peores crisis. La depresión, el dolor, la ira, el desconcierto.
Fue espantoso.
No volvería con él. Decisión final.

El tiempo paso, las charlas volvieron.
Con alguna mala excusa siempre uno o el otro encontraba razones para hablar.
Me prometió mar, cielo y tierra si volvíamos, me dijo que me amaba, dijo que yo era lo mejor de su vida . . .
Pero paso el tiempo . . . y las cosas cambiaron.
Las charlas disminuyeron.
Yo no iba a volver, por nada del mundo. 
Me dijo que una vez dada la prueba se las jugaría por mi.
¿Y que ocurrió?
Me había pedido que de igual manera lo acompañara a su fiesta de graduación. ¿ Como decir que no? él estuvo en la mia, el me apoyo, ya estaba pagada la comida y la invitación . . . y lo amaba. A pesar de todo, lo amaba.
Dije sí.
Unas semanas más tarde, yo había estado a dieta. (No iba ir echa una gran bola de grasa no?), viendo el tema del vestido, que corte de pelo me haría, como me teñiría, como me arreglaría las uñas, que ropa interior usaría, cuantos porros llevaría de regalo ( sí, le iba a regalar marihuana), todo. . . TODO planeado con lujo de detalles. ¿Y? 
Paso el tiempo.
Un mensaje, otro, charlamos.
"Preferiría que no fueras a mi graduación, será incomodo, y quiero estar tranquilo"
Solo quería sacarme los ojos en ese momento. 
Lloré como nunca, odie como nadie.
A la mierda, a la mierda todo lo echo, todo lo planeado, a la mierda la dieta ( sí, siempre me desquito con la comida, ¿una estupidez no?)
El tiempo paso, no hablamos más.
Comencé a comer como bestia, subí lo poco que había bajado . . . y más . . . llegue a los 93 kilos. Otra vez.

Tiempo después, hace no mucho, volví, volví a mi blog. 
Necesito escribir, es una droga, mi mejor droga. Solo dejarlo aquí y que nadie me vea sufrir ni lamentarme por estupideces.
Le escribí.
Con ira.

"espero la hallas pasado bien en tu gala"

Fue . . .

Respondió. No me importo.
A la mierda.

El día de la prueba le escribí, de corazón, le desee la mejor de las suertes, le dije que estuviera tranquilo.
Sí, olvido rápido.

Me escribió. Charlamos.

Volviendo al hoy, ocurrió lo primero que narré. 
Estaba mal, los puntos habían sido dados, me acongojé. 
Quería ayudarlo, estar ahí, apoyarlo, demostrarle que no estaba solo.
¿Por que?
Porque lo amo.

Le ofrecí acompañarlo a ver las carreras, le envié datos y mallas curriculares.
Me ofrecí a acompañarlo a las ferias de postulantes. 
Dijo sí.

Hoy.
Sí, hoy fue.

Anoche no podía dormir.

Me levante de la cama, ya eran las 2.30 am.
Prendí un cigarrillo con la cocina, porque simplemente no tenía un maldito encendedor.
Caminé, pensé.
No podía dejar de pensarlo, así de simple.
Volví a mi cama, me recosté, cerré los ojos, y lo recordé. 
Sus manos grandes, sus besos húmedos, sus caricias.
Traté de replicarlas torpemente, pero algo servían. 
El peso de su cuerpo sobre el mio, sus caricias bruscas, sus dedos largos, su respiración acelerada.
Todo, todo en mi mente, y más.
Me toqué, lo disfrute unos minutos.
Disfrute el recuerdo.
Me dormí en simple paz.

Hoy desperté a las 7.00 am, como si fuera el reloj más exacto del mundo.
Nos juntaríamos a las 2.00 pm.
¿Que mierda? porque mi cuerpo siempre me despierta temprano cuando estoy nerviosa.
¿Nerviosa?
Sí, el estomago me daba vueltas, y los pensamientos volaban.
Dormí otra vez.
Desperté.
Me duche, me vestí y desayune un té.
Nada más.
Fume un par de cigarrillos, revisé los blogs.
Un mensaje.
"Mejor a las 3.00 pm"
Bien, estaba lista.

Salí de mi casa, con las piernas temblorosas, compre una cajetilla de cigarrillos, fume.
El humo me provoco nauseas, el estomago me daba vueltas.
Subí al bus.
Jamás había tardado tan poco en llegar a la estación.
Me baje, me mareé. 
"Si no como algo, seguro que vomito cuando lo vea, de solo los nervios"
Justo fuera de la entrada del metro había un niño vendiendo miles de cosas con diez mil calorías cada una.
Compré lo más "sano".
Galletas craker.
Mientras bajaba las escaleras contaba nerviosa cuantas venían en el empaque.
 "22, 22 galletas, que número más poco preciso maldita sea, ¿y las calorías?"
En ese instante casi me caigo por las escaleras, un detalle.
Me subí al metro.

Mensaje
"Quieres venir a almorzar a mi casa"

¡NO! no quería, que verga! estoy echa un bola enorme de grasa, no quiero que me veas así y menos aun comiendo!

"No, mejor no. Juntemonos allá"

Llegué primero.
Siempre llego primero y puntual.
Bueno, su casa estaba a solo una estación, no tardo.
Me senté en la entrada del lugar, prendí un cigarrillo y bebí agua.
Leí.
Llegó.
Lo vi a lo lejos.
Creí de verdad que iba a vomitar o algo por el estilo.
El estomago se me salía por la boca y mi corazón no dejaba de palpitar.

Lo llamé
"Te veo"
"Yo no, donde estas?"
"Al frente tuyo idiota"
"Pero.. levanta la mano. . . AH! ya te vi"

Nos saludamos de manera casual, recorrimos, leímos.
Nada útil.
Había otra feria, unas seis estaciones más allá.
Decidimos ir.

El metro.
Se sentó en el suelo y yo en un asiento junto a él.
Su pierna roso por un segundo la mía.
Me congelé.
Sí, una estupidez más.
Podía sentir a mil por hora.
Me miraba, lo miré, desviaba la mirada y yo la mía.
Llegamos, reímos, hablamos, preguntamos, decidimos.

"Me debes un café"
"Lo se"
"Pero hace demasiado calor, creo que quiero un jugo del Dunkin"
"No se donde hay. .. "
"Deja buscar ... "

Pues no encontré el maldito local.

"Vamonos caminando a tu casa"
"Si, eso mismo quería"

Caminamos cinco estaciones de metro, largisimas.
No me importo.
Reimos, charlamos, bromeamos.
Como si nada hubiera pasado.
Como amigos. . .

"Te invito un helado"

Comimos.
No importó.
Pero cada vez que daba una cucharada . . . mi panza crecía, mi cuerpo se desparramaba. 
Le robé helado.
Me desconcentré. 
Charlamos, reímos.
Silencio.

Caminamos hasta su casa . . . igual que antes . . . las bromas volaban de un lado a otro.
Las risas, los empujones, tal como si tuviéramos 15 otra vez.

Llegamos, hablamos con sus padres, quedo todo resuelto.
Estudiaría Filosofía.

¿Lo imaginan? Me encanta.
Si una estupidez, pero no saben como me emociona.
Salí a fumar.
Me siguió.
Charlamos.

"Subamos?"
"Bueno"

Llegamos a su cuarto.
Llame a mi padre.

"Es tarde, no te puedo ir a buscar, vente tú sola, AHORA"

Mentí 
Mensaje
"Tomaré once y voy" 
Nos recostamos. Como antes.
Nos miramos.
Me dio las gracias, sus ojos brillaban, su rostro serio.
Le cogí la mano.

"No es nada, aun que te odie con todo, me sigues importando"

Me abrazó. Mi boca quedo a la altura de su frente.
La besé.
Una, y otra y otra vez, lentamente.
Su brazo cruzaba mi cintura
Nuestras piernas se entrecruzaron.
Baje la cabeza, charlamos.
Me beso la mano.
Besé su mejilla.
Nos acercamos.
Charlamos suave, como contando un secreto que nadie debe oír.
Su boca se acerco a la mía, nos tocamos las narices, la moví contra la suya, como los viejos tiempos.
Ahí, acostados.
Sin que nada importara.
Nos besamos. 
Un beso largo.
Moví mi pierna y la acerque a las suyas.
Se adentro en su entre pierna, toque.
Sus manos comenzaron a moverse, como recorriendo camino ya conocido.
Mi cuerpo se volvió perfecto por unos minutos.
Se acerco más hasta no poder.
Bajó su cabeza, comenzó el carnaval. 

Sus manos me recorrían tal cual como había imaginado la noche anterior, mis manos bajaban justo a donde debían. 
Sus besos recorrieron mi cuerpo.
Mis manos el suyo. 
Tocó.
Toqué.
El sudor, el calor, las caricias, los besos.
Sus dedos, malditos dedos.
Directo a donde deben.
Me sentí húmeda, lo sentí firme.
Entró.

Otra vez . . .  como antes.
No dejaba de pensar en eso . . . antes.
Fue hermoso, preciso.
Terminamos.

"Debo irme"
Me arreglé, se arregló. 
Y antes de irme, me abrazo.

"No se hasta cuando no volveré a estar así, deja un rato más."
Lo besé, me besó.

Me despedí de sus padres, me llevo al paradero.

"Ves? por esto es que no podemos ser amigos"

La sonrisa de estúpida nadie me la sacaba del rostro.
Llegué.
Tenía que escribirlo.

No importa, ya no me importa nada.
No quiero más malditos  planes que no van a resultar.
No quiero que me pregunten más ¿y que harás? ¿ Y ahora que? ¿Por qué? ¿ Para que?
Me vale madre.
Así de simple.
Quiero vivir. Quiero disfrutar.
¿Que pasará mañana?
Quizá no volvamos a hablar, quizá peleemos, no lo se.
No me importa, solo quiero saborear este momento.
Disfrutarlo.

Se que me ama.
Se que me tratarán de ilusa o ingenua.
No importa.
YO LO SE.
Se que me ama tanto como yo a él.
Pero se que ahora no es el momento.
Ahora no es.
Entrará a la universidad, conocerá mujeres nuevas, distintas, con el mismo pensamiento de él.

¿Lo más divertido de todo?
Es que si llega a entrar.
Estaremos en la misma facultad.
Quien lo diría ¿No?

Quizá quede de tonta, o crédula, que mierda, no me importa. 

"No quiero sufrir S* , no quiero volver a sufrir"

Le dije eso mientras estábamos en la cama.
Sé que el también sufrió. Vivimos cambios.
Comenzamos como niños, terminamos como adultos.
Pero . . . La maldita atracción.
Oh! maldita y bendita.
Es inevitable.

Lo odio.
En verdad lo odio.
Pero detrás de eso. . . no puedo dejar de negar . . .
Lo amas.
Lo amaré.

Maldita sea. No más planes. Jamás resultan.
Solo vive.

sábado, diciembre 28, 2013

Catastrophe ~



Las cague, las cague, LAS CAGUE! MALDITA SEA OTRA VEZ LAS CAGUE!
Detesto que cosas tan insignificantes para el mundo puedan destrozarme la cabeza con tanta facilidad.
Me explico. 

Hoy, a las 00:15 am
Terminé un maldito atracón. Sí, me dio un atracón. TODO IBA TAN MALDITAMENTE BIEN! & LO ARRUINAS! UNA VEZ MÁS!
Quería llorar, pero no podía. Mi hermano menor estaba junto a mi.
Mis padres habían salido, y pues, mi pieza esta atrás en el patio, sola. 
Por miedo a que pudiera ocurrir algo dentro de la casa y yo no lo escuchara, decidí quedarme dentro esta noche. PRIMER ERROR. 
Claro, ella, la super héroe que no quería dejar a sus dos hermanos menores y su abuela solos en la casa tenía que zambullirse una barra de chocolate. 
Que VERGA MALDITA SEA ! QUE MOLESTA. 
Estaba ahí, en el velador. Abierto. Y mi estomago... apretado. 
Pues sí. Lo comí. 
En un principio habían sido solo .. 270 cal. 
Okey, no era tanto.. pero tenías que seguir comiendo verdad?! PUERCO ASQUEROSO. 810.
Si, exacto. 810 CALORÍAS CONCHATUMADRE.
....
Mi hermano ahí. Junto al baño. No podía ir a vomitarlo. Pero podía bajar, podía ir a mi pieza a vomitar.
¿& si llegaban mis padres?¿& si mi abuela me escuchaba?¿ si mi hermano preguntaba?
No, no tenía la fuerza, iba a llorar, lo sentía en mi garganta.
Única solución: DORMIR. 
La peor de las soluciones, lo se. Pero no quería pensar más. No podía. 
La cabeza me dolía. Iba a estallar. 
Mi estomago, me dolía. Nunca me había dolido así. 
Me tiritaban las manos. 
Dormí.

01:15 am.
Llegan mis padres.
Yo no me había percatado que habían varios paquetes de chocolates vacíos. 
Si, mi casa esta LLENA de chocolates desde la navidad. 

"Pero mira nada más esta niña!Cuantos chocolates se comió"
"Ves? era lo que hablábamos hoy. Como no va estar así?"
"Que terrible dios. No se de que le sirve hacer ejercicio si mira todo lo que se mete a la boca"
"... bueno, la única solución es que la cierre de una vez"

Mis padres. Los escuche media dormida, media despierta. 
Quería llorar.
Sentí como caía, juro que me vi en un pozo sin fondo. El dolor de estomago aumento de manera indescriptible. Los ojos me ardían por las lagrimas retenidas.
Sé que me aman, se que los amo, sé que no lo hacen con maldad, se preocupan, no quieren que vuelva a los 100 kg ni a los 45 kg. 
Sé también que tienen miedo, igual o más que yo, sé que no sabían que los escuchaba. Pero lo hice, los oí. 
Buscaba el momento oportuno para levantarme de su cama y correr a mi habitación.
Se recostaron conmigo ( era su cama, siempre duermo allí cuando salen), y encendieron la Tv. 
IDEAL, el volumen estaba al máximo, fingí que me despertaba por el exceso de sonido.
Los miré media dormida, les sonreí, y los salude.

"Quédate con nosotros, sabes que nos gusta dormir contigo"
"No, gracias, prefiero ir a mi pieza, así duermo hasta más tarde"
Una risa falsa y un caminar perdido.

Llegue a mi habitación, las lagrimas no tardaron en correr por mis mejillas.
"Tengo que vomitar"
Era lo único que pasaba por mi mente en ese momento.
Pero no podía.
Prendí un cigarrillo. El último que había fumando me había dado nauseas, quizá este también lo lograría.
En plena obscuridad de mi pieza, solo podía ver mi sobra en la pared gracias a la leve luz de los parlantes, y la punta del cigarrillo.
Trataba de tragar el humo, para producir nauseas, de respirarlo por la nariz. 
La cobardía me venció.
Hace mucho que no vomitaba.
& si hay algo que detesto es vomitar, me da terror, siempre lo hace. Mi única inspiración es el después. 
Esos minutos sentada junto al retrete, con los ojos hinchados, la boca seca, las manos temblorosas.
Es lo único que me alentaba. 
&... la tranquilidad.
No, no lo logré. 
¿& si me escuchan?
(La ventana de mis padres estaba abierta y da hacia el patio, justo hacia donde esta mi pieza)

Solo pude llorar.
La frustración.
Me acosté otra vez, tratando de olvidar el mal rato.
   Pero no podía.
La guinda de la torta, justo lo que me faltaba.
Un maldito ataque de angustia.
Comienza por cerrarse tu garganta, sientes una leve presión en el pecho que aumenta lentamente, la sensibilidad en tu cuerpo se incrementa, sientes como las frazadas te aprisionan pero no puedes moverte, tus ojos duelen intensamente. la cabeza te bombea, puedes percibir cada maldita vena en tu cabeza.
& así me dormí. Atormentada. 

Desperté. Ansiosa. Los puntajes, hoy le dan los puntajes, si, a Él. 
Lo se, no debería importarme, pero si lo hace. Quizá algún día escriba sobre esa extraña atracción y la imposibilidad de olvidarle. 
Maldito SS*.

Corrí a la pesa.
Tenía que ver cuanto había retrocedido.
87.5 K.
¿¿¡¿¡¿¡¿QUE?!??!??!
BAJE?!?!?!
Esa fue mi reacción.
Quizá aun no se digiere, quizá mi cuerpo aun no lo absorbe, tiene que haber algo que pueda hacer.
¿laxantes? no, no hay. ¿ vomito? ya es tarde.

"A almorzaaar"
... 
La única maldita cosa que no quería oír.
Solo un poco de pescado con lechuga.
"No debería superar las 200 cal..." 

Corrí al computador
"Salmón al horno... 260 cal"
QUE MIERDA?!?!

Lecciones de hoy.
No comer más salmón en mi vida.
No volver a dormir dentro de la casa, demasiadas tentaciones.
Cocinar lo que voy a comer.


"Alicia?, tu te comiste todos esos chocolates?"
"No mamá, solo me comí uno"
"Segura?"
"Si mamá, segura."
"aaah... bueno."

Que verga de día. Solo me queda levantar mi gran GRAN GRAN trasero y subirme a la bicicleta. 
No pienso comer ni mierda más por hoy.
Y espero me de una diarrea fulminante, o lo que sea que me quiera mandar el maldito destino.
Que verga.

 Perdón lo desagradable de entrada. Tenía que expulsarlo.