Me he ido de viaje familiar por unos días.
Podríamos decir que como todo, tiene su parte buena y mala.
Pero debo asumir, que la buena, a superado por mucho la mala.
¿Por qué escribo sobre esto? Simplemente se me dio la puta gana.
Eramos 18 personas.
Al rededor de 4 grupos familiares.
Fue increíble.
Mis primos pequeños corriendo por todas partes, mis primas mayores conversando junto al lago, mis tías cocinando, como la buena familia machista que son, mis tíos en la parrilla o nadando con los niños.
Me encantan.
Ese ambiente pacifico, sonrisas casuales, que tienen ese leve sabor a cariño verdadero.
Sí, hablo exactamente de esas, de aquellas que ... solo se dan de manera descuidada al cruzar miradas inesperadas. Me encantan.
Si pudiera, no lo repetiría.
¿Por qué?
Por que es único, preciso, ideal.
Sentarte junto al fuego en una mañana fría, esperando que la comida este preparada, y escuchar con una cerveza en la mano y un cigarrillo en la otra . . .
Solo . . . escuchar.
Historias, cientos de historias de vidas pasadas y que pasan, cuentos reales.
En ese momento es cuando me doy cuenta, en profundo silencio, porque deje de emocionarme con los cuentos de hadas.
Porque la vida real es mucho mejor.
Aun que no lo crean, aunque no lo compartan, es mejor.
Historias reales que superan la ficción.
El como mi tío abuelo se casó con su mujer luego de conocerla solo un mes antes.
Como mi abuelo, ya fallecido, jugueteaba sin que sus padres se enterarán.
Como mis abuelos y mi tíos de pequeños, junto con mi padre, vivieron hace 40 años atrás en las mineras.
Como luego del Golpe de estado .. . lo perdieron todo.
Como sufre mi tía abuela por la rivalidad de sus hijos.
& como la vida sigue, sin perdonarles ni un segundo.
Es hermoso.
Podría enmarcar ese momento y atesorarlo por siempre.
Quizá son cosas simples, pero que si no las contarán, simplemente se perderían en el tiempo, como todo lo demás.
Pero no, yo lo atesoraré, lo guardaré en mi cajita de los recuerdos, y algún día, si la vida me lo permite, se lo contaré a mis nietos, y ellos a los suyos.
Porque si, uno de mis más grandes sueños es una familia grande, numerosa, sin soledad, sin perdición, con amor, con historias.
Quizá ahora no lo estoy haciendo bien.
Pero sueño, cada noche, cada día, con que entre esas casas frente al lago, esté la mía.
en la paz de una mañana cualquiera, sin fecha alguna, salir a un balcón, mirar la paz, sentirla, y sonreír.
~ ♠♥♣♦~
Los extraño.
Tengo una pequeña habilidad que he ganado con los años.
Puedo formar amistades, puedo conocer gente.
Tengo un humor exagerado , una risa particular , y aunque suene egocéntrico, un encanto natural para agradar a las personas.
Pero una de mis mayores falencias, es mantenerlas.
Mantener amistades es una de las cosas que más me cuesta, y me encantaría de corazón poder hacerlo.
Que fuera natural, que no tuviera que pensarlo tanto.
& aunque en mi interior sé que les doy la importancia, me cuesta reflejarlo.
A veces peco de abundancia y otras de ausencia.
Pero necesito de vez en vez, un poco de lejanía, encerrarme en mí.
Los extrañaba, debo asumirlo, dejando mi ego de lado.
Los necesito.
Necesito sus risas, sus pesadeces, sus comentarios y sus ironías.
Esos golpes de vez en cuando, y esas sonrisas tranquilizadoras.
Cuando el tiempo me da la oportunidad, los miro por unos segundos, los guardo, imágenes plasmadas en mi memoria, la cual debo asumir que no es muy buena.
Me llamó, y escuchar su voz estridente me soltó una pequeña sonrisa que estaba reservada para este tipo de emergencias.
Estúpida S*.
Comenzó el carnaval.
Las llamadas, las risas, los recuerdos.
Quiero verlos.
Quizá me arrepienta, pero los necesito.
Les das demasiada importancia.
Se lo han ganado.