sábado, enero 18, 2014

Déprimé ~

Algún día esto no será una fotografía, sino un reflejo, un crudo reflejo.

Me tiemblan la manos.
Estoy débil.
Apenas puedo sostener el cigarrillo y escribir a la vez.
Mis piernas tiritan, la ácides me destruye lentamente desde el fondo de mis entrañas.
& extrañamente, me siento mejor que nunca.

Solo quiero recostarme, mirar el techo por unos segundos y que el sueño se encargue del resto.
Olvidar, y solo sentir, es lo que más deseo.
Si escribo es para perpetuar este momento.
Para recordar lo bien que se siente y no volver a caer.
Lo más extraño de todo, es que estuve todo el día en la cocina.
Así es.
Me levante a las 10, desayune no más de 150 kcal.
De colación consumí medio yogur de 60 kcal 
Hice el almuerzo para la familia, y me hice una tortilla de unas 300 kcal.
De la cual solo comí la mitad.
Más un par de ensaladas que en conjunto no superaban las 20 kcal.
Y por la tarde, comí otro trozo que no eran más de 30 kcal.
"Debes comer cada dos horas."
Retumba en mi mente la frase del medico.
Pues así lo hice.

Total: 380 kcal.
Suena bastante, pero al parecer mi cuerpo exige más. Y no se lo daré.
No te lo mereces.

La idea? No superar las 500.
Si, subí, antes eran 200, pero no provocaba más que uno tras otro atracón.

Ayer fui al medico.
No, no estoy embarazada. Lo pensé, pero no, son solo mis enfermedades en movimiento las que no me permiten menstruar.
Me medicaron, una pastilla para la felicidad, una para evitar otra enfermedad más, y los anticonceptivos.
Mi peso? pues al parecer en el medico subo 3 kilos, pero prefiero guiarme por él. 
Es más... tortura psicologica. 
Así es más divertido.

Un buen día. 
Ví a mi prima, lloró.
La consolé.
La abracé.
La extrañaré estos días.
Tranquila, todo estará bien, ya verás. Lo conseguirás...

No puedo escribir más. ... 

miércoles, enero 15, 2014

PORC ~


Un fracaso, no hay mejor palabra que defina estos días, un verdadero fracaso, pero por alguna razón... me siento relativamente bien.
Con ánimos.
Siento que aun que caí en el camino, tengo la fuerza para ponerme en pie.

Hoy ocurrió lo siguiente.

Mi padre lleno la despensa de cosas exquisitas, era semana de compras.
Como siempre fui y robe a escondidas
La verdad es que nunca se de quien me escondo, creo que es de mi misma, una estúpides, pero real.
Pase por la cocina con el paquetes de galletas para mi y mi hermano menor, con el que estamos viendo una serie, y me tope con mis dos padres trabajando en sus computadores.

- Deberías parar la hueaita de tantos dulces y chocolates.
(Era lo primero que me veían sacar)
- Si sé. 
- Es por tu bien, después estarás llorando.
- Si sé.

Cuando cruce el patio hacia mi cuarto, la ira me inundo, si no hubiera estado mi hermano estoy segura que el paquete de galletas estaría destrozado en el piso de mi habitación, luego de saltarle un par de veces encima, pero estaba él.

- Toma traje las galletas.
-Gracias.

El enojo fulminante me duro unos diez o veinte minutos, no lo se, volvía de vez en cuando.

Pero luego, ocurrió algo extraño.
Una pequeña sonrisa se asomo en mi rostro.
Sí, era el empujón que necesitaba.
Las discusiones comenzaron, solo en mi cabeza.
Esta decidido, votación unánime, eres un maldito puerco.

-¿ Quieres una?
- Bueno.

A cada mordisco que daba el placer de ser insultada por mi propia conciencia, era más y más poderoso.
Me gusto, me gusto otra vez tenerla, a Ella.
Agresiva, salvaje, sin escrúpulos.
Solo salió, sin aviso.
Y es más que bienvenida. 

miércoles, enero 08, 2014

Égoïste ~


Una vez más, la ira y el ego me consumen.
Como la maldita narcisista que siempre he sido.
El mundo debería girar en torno a mi, a mi felicidad, pero nuevamente el destino me escupe en el rostro sin piedad.

Cuando vas a aprender.
Jamás.

Me carcome lenta y dolorosamente el sentimiento cruel de la soledad absoluta, la envidia.
Por eso jamás serás perfecta, por eso jamás seré perfecta, por eso jamás podremos ser perfectas.
Las discusiones comienzan y los cigarrillos se consumen más y más de prisa, sin darme el tiempo necesario para saborearlos o pensar.
No puedo pensar.
Solo sentir, como la bestia carnal que soy.
Que somos.

Mi egolatría llega a tal punto de tener que escribir mis pesares sin que nada más me importe.
Por que nada más me importa en estos momentos.
¿Debería importarnos?
No.

Todo a mi alrededor es un caos, las vidas ajenas me perturban lo suficiente como para tratar de darles solución. Y yo  . . . aquí.
Sin problemas, solo asuntos superficiales, y torturándome por ellos.

Que miserable somos.
Que miserable eres.

Me siento sola y vacía.
Pero se que están allí, como voces lejanas las vidas que me rodean.
Y yo sorda, con la vista nublada por las lagrimas y la rabia.

Todo lo que haga siempre, SIEMPRE, estará mal, saldrá mal, de una u otra forma.
No importa cual sea el plan, siempre fracasará.
Preocupándome por el bienestar de todos, no hago más que esconder en el mismo baúl de siempre el pensamiento repetitivo.
Yo, yo, yo, yo . . . 
Por que es lo único que nos importa, es lo único que le importa.

Una guerra infinita, de insultos y discusiones sin finalidad aparente.
Es la manera particular de mis pensamientos, los cuales de vez en cuanto me gustaría entender.

Mi cuerpo tirita y no hace más que expenderse, crece, sin razón.
Ya ni se para que me esfuerzo.

Nadie nos valora.
Malagradecida.
Puede que si, puede que no sepa agradecer, pero quiero más. No me culpes por mi falta de conformismo, no es más que la respuesta a años de desvaloración.
No des escusas.

Las nauseas, otra vez.
Los dientes castañeteando.
Mis piernas tiritando.
Los pies fríos.

Te detesta maldito.
Ya no tiene sentido el esfuerzo constante.
Solo queremos, solo quiero, solo quiere . . . dormir y despertar en un día mejor.

lunes, enero 06, 2014

Famille & Amis~




Me he ido de viaje familiar por unos días.
Podríamos decir que como todo, tiene su parte buena y mala.
Pero debo asumir, que la buena, a superado por mucho la mala.
¿Por qué escribo sobre esto? Simplemente se me dio la puta gana.

Eramos 18 personas.
Al rededor de 4 grupos familiares.
Fue increíble.
Mis primos pequeños corriendo por todas partes, mis primas mayores conversando junto al lago, mis tías cocinando, como la buena familia machista que son, mis tíos en la parrilla o nadando con los niños.
Me encantan.
Ese ambiente pacifico, sonrisas casuales, que tienen ese leve sabor a cariño verdadero. 
Sí, hablo exactamente de esas, de aquellas que ... solo se dan de manera descuidada al cruzar miradas inesperadas. Me encantan.
Si  pudiera, no lo repetiría.
¿Por qué?
Por que es único, preciso, ideal.
Sentarte junto al fuego en una mañana fría, esperando que la comida este preparada, y escuchar con una cerveza en la mano y un cigarrillo en la otra . . .
Solo . . . escuchar.
Historias, cientos de historias de vidas pasadas y que pasan, cuentos reales.
En ese momento es cuando me doy cuenta, en profundo silencio, porque deje de emocionarme con los cuentos de hadas.
Porque la vida real es mucho mejor.
Aun que no lo crean, aunque no lo compartan, es mejor.
Historias reales que superan la ficción.
El como mi tío abuelo se casó con su mujer luego de conocerla solo un mes antes.
Como mi abuelo, ya fallecido, jugueteaba sin que sus padres se enterarán.
Como mis abuelos y mi tíos de pequeños, junto con mi padre, vivieron hace 40 años atrás en las mineras.
Como luego del Golpe de estado .. . lo perdieron todo.
Como sufre mi tía abuela por la rivalidad de sus hijos.
& como la vida sigue, sin perdonarles ni un segundo.
Es hermoso.
Podría enmarcar ese momento y atesorarlo por siempre.
Quizá son cosas simples, pero que si no las contarán, simplemente se perderían en el tiempo, como todo lo demás.
Pero no, yo lo atesoraré, lo guardaré en mi cajita de los recuerdos, y algún día, si la vida me lo permite, se lo contaré a mis nietos, y ellos a los suyos.
Porque si, uno de mis más grandes sueños es una familia grande, numerosa, sin soledad, sin perdición, con amor, con historias.
Quizá ahora no lo estoy haciendo bien.
Pero sueño, cada noche, cada día, con que entre esas casas frente al lago, esté la mía.
en la paz de una mañana cualquiera, sin fecha alguna, salir a un balcón, mirar la paz, sentirla, y sonreír. 


 ~ ♠


Los extraño.
Tengo una pequeña habilidad que he ganado con los años.
Puedo formar amistades, puedo conocer gente.
Tengo un humor exagerado , una risa particular , y aunque suene egocéntrico, un encanto natural para agradar a las personas.
Pero una de mis mayores falencias, es mantenerlas.
Mantener amistades es una de las cosas que más me cuesta, y me encantaría de corazón poder hacerlo. 
Que fuera natural, que no tuviera que pensarlo tanto.
& aunque en mi interior sé que les doy la importancia, me cuesta reflejarlo.
A veces peco de abundancia y otras de ausencia.
Pero necesito de vez en vez, un poco de lejanía, encerrarme en mí.
Los extrañaba, debo asumirlo, dejando mi ego de lado.
Los necesito.
Necesito sus risas, sus pesadeces, sus comentarios y sus ironías.
Esos golpes de vez en cuando, y esas sonrisas tranquilizadoras.

Cuando el tiempo me da la oportunidad, los miro por unos segundos, los guardo, imágenes plasmadas en mi memoria, la cual debo asumir que no es muy buena.  

Me llamó, y escuchar su voz estridente me soltó una pequeña sonrisa que estaba reservada para este tipo de emergencias.
Estúpida S*
Comenzó el carnaval.
Las llamadas, las risas, los recuerdos.
Quiero verlos.

Quizá me arrepienta, pero los necesito.
Les das demasiada importancia.
Se lo han ganado.

lunes, diciembre 30, 2013

Incohérence ~


No puedo dejar de pensarlo, imaginarlo una y otra vez.
El simple acto de cerrar los ojos y verme así me alienta, permitiendo que una leve sonrisa se asome en mi decaído rostro.
Caminando, escuálida, desnutrida, repugnante.
Las miradas ajenas de cuerpos que fueron, y ahora solo son ojos con mirada penetrante. Juzgan.
Mis huesos sobre salientes, mis piernas débiles, no provocan más que nauseas.
Los susurros que atrae el viento me confirman lo que esperaba con ansias.
Te odian, les das asco, jamás tocarían algo con dicho semblante.
¿Una lastima no? Pues ustedes mismos lo pidieron.
& aquí lo tienen.

Es un pequeño sueño en el que me regocijo de vez en cuando, con una cerveza en la mano.
Mi mayor pecado, el alcohol, y no pienso detenerme.

Si, he fumado más que nunca, y en cada cigarrillo sigo buscando un "No se que", esperando que solucione un problema inexistente.
Un problema que solo yo puedo ver, y que aun no soy capas de reconocer.
Mi teclado bañado en cenizas de esperanzas muertas no hace más que retumbar tras cada golpe de mis torpes dedos.
¿Que busco?
Ni puta idea.

Una simple conclusión . . . soy una maldita malagradecida.

 ~ ♠


domingo, diciembre 29, 2013

Sexe ~


No me arrepiento de nada.

Mi cabeza esta más que revuelta, ni siquiera se si pueda escribir con la suficiente coherencia como para entender yo misma lo que hago . . .
Pero no te importa
Hace ya tres días volví a hablar con Él. 
SS*
Dije que no lo haría. Dije que resistiría. Juré ante mi misma que . . . no pasaría otra vez.
Solo mírate, no puedes dejar de sonreír. 
Hace un mes más o menos, se rindió la prueba de selección universitaria.
No, no tenía porque importarme. Ya estoy en la universidad, la rendí ya hace dos años.
Mira nada más como pasa el tiempo.
Pero me importó. 
¿Por qué?
Por Él.

Ayer se entregaron los resultados a los millones de estudiantes que realizaron el examen, pero solo me importaba uno.
Sí, solo uno.

Charlamos, estaba preocupado, el puntaje era bueno, pero no lo suficiente como para entrar a la carrera que deseaba ni en la universidad que esperaba. 
Todo le salió mal, se peleó con sus padres, no le hablaban, estaba preocupado, asustado, desconcertado, con la cabeza en mil partes.
Y entre YO.

Antes de todo eso, creo que debo explicar un poco la situación.

Hace ya cuatro años conocí a un niño.
Sí, era solo un niño.
Ambos teníamos apenas 16 años cumplidos hace no mucho.
Lo conocí de la manera más casual del universo.

"Vamos, vamos, vamos, acompañame, no seas mala, no puedo ir sola. Él irá con un amigo y yo debo llevar a alguien"

Claro, porque no llevarme a mi.
Siempre en el colegio fui la buena amiga, la gordita simpática, la excelente alumna, la hija ideal, el sueño de todo padre o hermano, la tímida, inteligente, de buenas notas. 
Si, quizá suene egocéntrico de mi parte, pero así era como.. TODOS ME VEÍAN.
No como eras...
¿Yo? Yo fingía ser feliz, yo deseaba ser perfecta, anhelaba ser completa.
Ya varios años desde eso . . . ¿no? Las cosas cambian . . .
El punto. 
Simplemente la chaperona ideal.
Fea, gorda, simpática, risueña, conversadora, pero ubicada.
IDEAL. 
Ella, mi amiga, alta, guapa, morena, delgada.

Y .. simplemente, lo conocí.
No me explayaré mucho, pero solo porque todo ese detalle ya lo he narrado más de una vez, y porque claro esta en About me.

Resumiendo la situación, fue mi primer novio, el amor de mi vida, mi primer hombre, lo fue todo.
Por tres años.
La relación fue hermosa.
Sí, tuvimos problemas.
Sí, no eramos perfectos.
Pero llego la tormenta.
Hace un año o más . . .  la relación se volvió intermitente.
Los errores volaban, las peleas abundaban, los engaños. . . si, también hubo engaños.
Y debo reconocer, que también las cague más de una vez, pero es que es un don, no todos lo tienen.
Terminamos, volvimos, terminamos, beso a una chica, volvimos, terminamos, estuvo con otra, bese a una chica, bese a mi mejor amigo, volvimos, beso a otra chica, terminamos, volvimos, terminamos, se dio al carrete y a las fiestas, enloquecí, volvimos, terminamos . . .
Cada una de esas situaciones son reales y largas de explicar, dolorosas muchas de ellas y hermosas otras.
Dios sabe que lo amabas, y lo amas. 
La ultima vez que terminamos . . . pues pasaron tan solo tres días, y se acostó con su ex. El odio, el rencor, la ira.
Me juré . Que no. Que no quería más, que no volvería a ocurrir. Lo juré.
Dije que no caería otra vez.
Que no me amaba.
Debo destacar también que la ultima vez que terminamos, pues me porte como una pendeja, lo trate peor que mierda, lo subí y lo baje con insultos y llantos.
Era uno de tus peores momentos.
Lo se, pero jamás será una excusa. 
Justo en ese momento, hace ya cuatro o cinco meses atrás, pasaba por una de mis peores crisis. La depresión, el dolor, la ira, el desconcierto.
Fue espantoso.
No volvería con él. Decisión final.

El tiempo paso, las charlas volvieron.
Con alguna mala excusa siempre uno o el otro encontraba razones para hablar.
Me prometió mar, cielo y tierra si volvíamos, me dijo que me amaba, dijo que yo era lo mejor de su vida . . .
Pero paso el tiempo . . . y las cosas cambiaron.
Las charlas disminuyeron.
Yo no iba a volver, por nada del mundo. 
Me dijo que una vez dada la prueba se las jugaría por mi.
¿Y que ocurrió?
Me había pedido que de igual manera lo acompañara a su fiesta de graduación. ¿ Como decir que no? él estuvo en la mia, el me apoyo, ya estaba pagada la comida y la invitación . . . y lo amaba. A pesar de todo, lo amaba.
Dije sí.
Unas semanas más tarde, yo había estado a dieta. (No iba ir echa una gran bola de grasa no?), viendo el tema del vestido, que corte de pelo me haría, como me teñiría, como me arreglaría las uñas, que ropa interior usaría, cuantos porros llevaría de regalo ( sí, le iba a regalar marihuana), todo. . . TODO planeado con lujo de detalles. ¿Y? 
Paso el tiempo.
Un mensaje, otro, charlamos.
"Preferiría que no fueras a mi graduación, será incomodo, y quiero estar tranquilo"
Solo quería sacarme los ojos en ese momento. 
Lloré como nunca, odie como nadie.
A la mierda, a la mierda todo lo echo, todo lo planeado, a la mierda la dieta ( sí, siempre me desquito con la comida, ¿una estupidez no?)
El tiempo paso, no hablamos más.
Comencé a comer como bestia, subí lo poco que había bajado . . . y más . . . llegue a los 93 kilos. Otra vez.

Tiempo después, hace no mucho, volví, volví a mi blog. 
Necesito escribir, es una droga, mi mejor droga. Solo dejarlo aquí y que nadie me vea sufrir ni lamentarme por estupideces.
Le escribí.
Con ira.

"espero la hallas pasado bien en tu gala"

Fue . . .

Respondió. No me importo.
A la mierda.

El día de la prueba le escribí, de corazón, le desee la mejor de las suertes, le dije que estuviera tranquilo.
Sí, olvido rápido.

Me escribió. Charlamos.

Volviendo al hoy, ocurrió lo primero que narré. 
Estaba mal, los puntos habían sido dados, me acongojé. 
Quería ayudarlo, estar ahí, apoyarlo, demostrarle que no estaba solo.
¿Por que?
Porque lo amo.

Le ofrecí acompañarlo a ver las carreras, le envié datos y mallas curriculares.
Me ofrecí a acompañarlo a las ferias de postulantes. 
Dijo sí.

Hoy.
Sí, hoy fue.

Anoche no podía dormir.

Me levante de la cama, ya eran las 2.30 am.
Prendí un cigarrillo con la cocina, porque simplemente no tenía un maldito encendedor.
Caminé, pensé.
No podía dejar de pensarlo, así de simple.
Volví a mi cama, me recosté, cerré los ojos, y lo recordé. 
Sus manos grandes, sus besos húmedos, sus caricias.
Traté de replicarlas torpemente, pero algo servían. 
El peso de su cuerpo sobre el mio, sus caricias bruscas, sus dedos largos, su respiración acelerada.
Todo, todo en mi mente, y más.
Me toqué, lo disfrute unos minutos.
Disfrute el recuerdo.
Me dormí en simple paz.

Hoy desperté a las 7.00 am, como si fuera el reloj más exacto del mundo.
Nos juntaríamos a las 2.00 pm.
¿Que mierda? porque mi cuerpo siempre me despierta temprano cuando estoy nerviosa.
¿Nerviosa?
Sí, el estomago me daba vueltas, y los pensamientos volaban.
Dormí otra vez.
Desperté.
Me duche, me vestí y desayune un té.
Nada más.
Fume un par de cigarrillos, revisé los blogs.
Un mensaje.
"Mejor a las 3.00 pm"
Bien, estaba lista.

Salí de mi casa, con las piernas temblorosas, compre una cajetilla de cigarrillos, fume.
El humo me provoco nauseas, el estomago me daba vueltas.
Subí al bus.
Jamás había tardado tan poco en llegar a la estación.
Me baje, me mareé. 
"Si no como algo, seguro que vomito cuando lo vea, de solo los nervios"
Justo fuera de la entrada del metro había un niño vendiendo miles de cosas con diez mil calorías cada una.
Compré lo más "sano".
Galletas craker.
Mientras bajaba las escaleras contaba nerviosa cuantas venían en el empaque.
 "22, 22 galletas, que número más poco preciso maldita sea, ¿y las calorías?"
En ese instante casi me caigo por las escaleras, un detalle.
Me subí al metro.

Mensaje
"Quieres venir a almorzar a mi casa"

¡NO! no quería, que verga! estoy echa un bola enorme de grasa, no quiero que me veas así y menos aun comiendo!

"No, mejor no. Juntemonos allá"

Llegué primero.
Siempre llego primero y puntual.
Bueno, su casa estaba a solo una estación, no tardo.
Me senté en la entrada del lugar, prendí un cigarrillo y bebí agua.
Leí.
Llegó.
Lo vi a lo lejos.
Creí de verdad que iba a vomitar o algo por el estilo.
El estomago se me salía por la boca y mi corazón no dejaba de palpitar.

Lo llamé
"Te veo"
"Yo no, donde estas?"
"Al frente tuyo idiota"
"Pero.. levanta la mano. . . AH! ya te vi"

Nos saludamos de manera casual, recorrimos, leímos.
Nada útil.
Había otra feria, unas seis estaciones más allá.
Decidimos ir.

El metro.
Se sentó en el suelo y yo en un asiento junto a él.
Su pierna roso por un segundo la mía.
Me congelé.
Sí, una estupidez más.
Podía sentir a mil por hora.
Me miraba, lo miré, desviaba la mirada y yo la mía.
Llegamos, reímos, hablamos, preguntamos, decidimos.

"Me debes un café"
"Lo se"
"Pero hace demasiado calor, creo que quiero un jugo del Dunkin"
"No se donde hay. .. "
"Deja buscar ... "

Pues no encontré el maldito local.

"Vamonos caminando a tu casa"
"Si, eso mismo quería"

Caminamos cinco estaciones de metro, largisimas.
No me importo.
Reimos, charlamos, bromeamos.
Como si nada hubiera pasado.
Como amigos. . .

"Te invito un helado"

Comimos.
No importó.
Pero cada vez que daba una cucharada . . . mi panza crecía, mi cuerpo se desparramaba. 
Le robé helado.
Me desconcentré. 
Charlamos, reímos.
Silencio.

Caminamos hasta su casa . . . igual que antes . . . las bromas volaban de un lado a otro.
Las risas, los empujones, tal como si tuviéramos 15 otra vez.

Llegamos, hablamos con sus padres, quedo todo resuelto.
Estudiaría Filosofía.

¿Lo imaginan? Me encanta.
Si una estupidez, pero no saben como me emociona.
Salí a fumar.
Me siguió.
Charlamos.

"Subamos?"
"Bueno"

Llegamos a su cuarto.
Llame a mi padre.

"Es tarde, no te puedo ir a buscar, vente tú sola, AHORA"

Mentí 
Mensaje
"Tomaré once y voy" 
Nos recostamos. Como antes.
Nos miramos.
Me dio las gracias, sus ojos brillaban, su rostro serio.
Le cogí la mano.

"No es nada, aun que te odie con todo, me sigues importando"

Me abrazó. Mi boca quedo a la altura de su frente.
La besé.
Una, y otra y otra vez, lentamente.
Su brazo cruzaba mi cintura
Nuestras piernas se entrecruzaron.
Baje la cabeza, charlamos.
Me beso la mano.
Besé su mejilla.
Nos acercamos.
Charlamos suave, como contando un secreto que nadie debe oír.
Su boca se acerco a la mía, nos tocamos las narices, la moví contra la suya, como los viejos tiempos.
Ahí, acostados.
Sin que nada importara.
Nos besamos. 
Un beso largo.
Moví mi pierna y la acerque a las suyas.
Se adentro en su entre pierna, toque.
Sus manos comenzaron a moverse, como recorriendo camino ya conocido.
Mi cuerpo se volvió perfecto por unos minutos.
Se acerco más hasta no poder.
Bajó su cabeza, comenzó el carnaval. 

Sus manos me recorrían tal cual como había imaginado la noche anterior, mis manos bajaban justo a donde debían. 
Sus besos recorrieron mi cuerpo.
Mis manos el suyo. 
Tocó.
Toqué.
El sudor, el calor, las caricias, los besos.
Sus dedos, malditos dedos.
Directo a donde deben.
Me sentí húmeda, lo sentí firme.
Entró.

Otra vez . . .  como antes.
No dejaba de pensar en eso . . . antes.
Fue hermoso, preciso.
Terminamos.

"Debo irme"
Me arreglé, se arregló. 
Y antes de irme, me abrazo.

"No se hasta cuando no volveré a estar así, deja un rato más."
Lo besé, me besó.

Me despedí de sus padres, me llevo al paradero.

"Ves? por esto es que no podemos ser amigos"

La sonrisa de estúpida nadie me la sacaba del rostro.
Llegué.
Tenía que escribirlo.

No importa, ya no me importa nada.
No quiero más malditos  planes que no van a resultar.
No quiero que me pregunten más ¿y que harás? ¿ Y ahora que? ¿Por qué? ¿ Para que?
Me vale madre.
Así de simple.
Quiero vivir. Quiero disfrutar.
¿Que pasará mañana?
Quizá no volvamos a hablar, quizá peleemos, no lo se.
No me importa, solo quiero saborear este momento.
Disfrutarlo.

Se que me ama.
Se que me tratarán de ilusa o ingenua.
No importa.
YO LO SE.
Se que me ama tanto como yo a él.
Pero se que ahora no es el momento.
Ahora no es.
Entrará a la universidad, conocerá mujeres nuevas, distintas, con el mismo pensamiento de él.

¿Lo más divertido de todo?
Es que si llega a entrar.
Estaremos en la misma facultad.
Quien lo diría ¿No?

Quizá quede de tonta, o crédula, que mierda, no me importa. 

"No quiero sufrir S* , no quiero volver a sufrir"

Le dije eso mientras estábamos en la cama.
Sé que el también sufrió. Vivimos cambios.
Comenzamos como niños, terminamos como adultos.
Pero . . . La maldita atracción.
Oh! maldita y bendita.
Es inevitable.

Lo odio.
En verdad lo odio.
Pero detrás de eso. . . no puedo dejar de negar . . .
Lo amas.
Lo amaré.

Maldita sea. No más planes. Jamás resultan.
Solo vive.

sábado, diciembre 28, 2013

Catastrophe ~



Las cague, las cague, LAS CAGUE! MALDITA SEA OTRA VEZ LAS CAGUE!
Detesto que cosas tan insignificantes para el mundo puedan destrozarme la cabeza con tanta facilidad.
Me explico. 

Hoy, a las 00:15 am
Terminé un maldito atracón. Sí, me dio un atracón. TODO IBA TAN MALDITAMENTE BIEN! & LO ARRUINAS! UNA VEZ MÁS!
Quería llorar, pero no podía. Mi hermano menor estaba junto a mi.
Mis padres habían salido, y pues, mi pieza esta atrás en el patio, sola. 
Por miedo a que pudiera ocurrir algo dentro de la casa y yo no lo escuchara, decidí quedarme dentro esta noche. PRIMER ERROR. 
Claro, ella, la super héroe que no quería dejar a sus dos hermanos menores y su abuela solos en la casa tenía que zambullirse una barra de chocolate. 
Que VERGA MALDITA SEA ! QUE MOLESTA. 
Estaba ahí, en el velador. Abierto. Y mi estomago... apretado. 
Pues sí. Lo comí. 
En un principio habían sido solo .. 270 cal. 
Okey, no era tanto.. pero tenías que seguir comiendo verdad?! PUERCO ASQUEROSO. 810.
Si, exacto. 810 CALORÍAS CONCHATUMADRE.
....
Mi hermano ahí. Junto al baño. No podía ir a vomitarlo. Pero podía bajar, podía ir a mi pieza a vomitar.
¿& si llegaban mis padres?¿& si mi abuela me escuchaba?¿ si mi hermano preguntaba?
No, no tenía la fuerza, iba a llorar, lo sentía en mi garganta.
Única solución: DORMIR. 
La peor de las soluciones, lo se. Pero no quería pensar más. No podía. 
La cabeza me dolía. Iba a estallar. 
Mi estomago, me dolía. Nunca me había dolido así. 
Me tiritaban las manos. 
Dormí.

01:15 am.
Llegan mis padres.
Yo no me había percatado que habían varios paquetes de chocolates vacíos. 
Si, mi casa esta LLENA de chocolates desde la navidad. 

"Pero mira nada más esta niña!Cuantos chocolates se comió"
"Ves? era lo que hablábamos hoy. Como no va estar así?"
"Que terrible dios. No se de que le sirve hacer ejercicio si mira todo lo que se mete a la boca"
"... bueno, la única solución es que la cierre de una vez"

Mis padres. Los escuche media dormida, media despierta. 
Quería llorar.
Sentí como caía, juro que me vi en un pozo sin fondo. El dolor de estomago aumento de manera indescriptible. Los ojos me ardían por las lagrimas retenidas.
Sé que me aman, se que los amo, sé que no lo hacen con maldad, se preocupan, no quieren que vuelva a los 100 kg ni a los 45 kg. 
Sé también que tienen miedo, igual o más que yo, sé que no sabían que los escuchaba. Pero lo hice, los oí. 
Buscaba el momento oportuno para levantarme de su cama y correr a mi habitación.
Se recostaron conmigo ( era su cama, siempre duermo allí cuando salen), y encendieron la Tv. 
IDEAL, el volumen estaba al máximo, fingí que me despertaba por el exceso de sonido.
Los miré media dormida, les sonreí, y los salude.

"Quédate con nosotros, sabes que nos gusta dormir contigo"
"No, gracias, prefiero ir a mi pieza, así duermo hasta más tarde"
Una risa falsa y un caminar perdido.

Llegue a mi habitación, las lagrimas no tardaron en correr por mis mejillas.
"Tengo que vomitar"
Era lo único que pasaba por mi mente en ese momento.
Pero no podía.
Prendí un cigarrillo. El último que había fumando me había dado nauseas, quizá este también lo lograría.
En plena obscuridad de mi pieza, solo podía ver mi sobra en la pared gracias a la leve luz de los parlantes, y la punta del cigarrillo.
Trataba de tragar el humo, para producir nauseas, de respirarlo por la nariz. 
La cobardía me venció.
Hace mucho que no vomitaba.
& si hay algo que detesto es vomitar, me da terror, siempre lo hace. Mi única inspiración es el después. 
Esos minutos sentada junto al retrete, con los ojos hinchados, la boca seca, las manos temblorosas.
Es lo único que me alentaba. 
&... la tranquilidad.
No, no lo logré. 
¿& si me escuchan?
(La ventana de mis padres estaba abierta y da hacia el patio, justo hacia donde esta mi pieza)

Solo pude llorar.
La frustración.
Me acosté otra vez, tratando de olvidar el mal rato.
   Pero no podía.
La guinda de la torta, justo lo que me faltaba.
Un maldito ataque de angustia.
Comienza por cerrarse tu garganta, sientes una leve presión en el pecho que aumenta lentamente, la sensibilidad en tu cuerpo se incrementa, sientes como las frazadas te aprisionan pero no puedes moverte, tus ojos duelen intensamente. la cabeza te bombea, puedes percibir cada maldita vena en tu cabeza.
& así me dormí. Atormentada. 

Desperté. Ansiosa. Los puntajes, hoy le dan los puntajes, si, a Él. 
Lo se, no debería importarme, pero si lo hace. Quizá algún día escriba sobre esa extraña atracción y la imposibilidad de olvidarle. 
Maldito SS*.

Corrí a la pesa.
Tenía que ver cuanto había retrocedido.
87.5 K.
¿¿¡¿¡¿¡¿QUE?!??!??!
BAJE?!?!?!
Esa fue mi reacción.
Quizá aun no se digiere, quizá mi cuerpo aun no lo absorbe, tiene que haber algo que pueda hacer.
¿laxantes? no, no hay. ¿ vomito? ya es tarde.

"A almorzaaar"
... 
La única maldita cosa que no quería oír.
Solo un poco de pescado con lechuga.
"No debería superar las 200 cal..." 

Corrí al computador
"Salmón al horno... 260 cal"
QUE MIERDA?!?!

Lecciones de hoy.
No comer más salmón en mi vida.
No volver a dormir dentro de la casa, demasiadas tentaciones.
Cocinar lo que voy a comer.


"Alicia?, tu te comiste todos esos chocolates?"
"No mamá, solo me comí uno"
"Segura?"
"Si mamá, segura."
"aaah... bueno."

Que verga de día. Solo me queda levantar mi gran GRAN GRAN trasero y subirme a la bicicleta. 
No pienso comer ni mierda más por hoy.
Y espero me de una diarrea fulminante, o lo que sea que me quiera mandar el maldito destino.
Que verga.

 Perdón lo desagradable de entrada. Tenía que expulsarlo.